Inspirassion

Elige palabras elegantes
192  oraciones de ejemplo con  inquebrantable

192 oraciones de ejemplo con inquebrantable

Ya la determinación de ir allí era inquebrantable, y antes hubiera muerto que dejar de hacerlo.

Hácenlo así, con tan antigua como inquebrantable regularidad, las de algunos pueblos que yo conozco; y á ellos se refiere mi cuento.

Había perdido su serenidad de ebrio inquebrantable, y al levantarse, tambaleando, tuvo que hacer un esfuerzo para sostenerse sobre sus piernas.

Creí que tu belleza, pedazo de cielo, era inquebrantable, fiel tu corazón, sin recelar que la infidelidad moraba en la hermosura.

¿Llegaremos a la edad dichosa, cuando al castellano amenaza ruina, y el inglés, con una pujanza inquebrantable, clama por la arena como púgil vigorizado con un nuevo óleo de vida?

Rey permaneció sentado, sereno, valiente, con el valor pasivo de una creencia profunda y de una resolución inquebrantable.

De aquí que todos la quisieran y la respetaran; de aquí, sin duda, que nadie, o muy pocos, gustaran de penetrar en los misterios de aquel cambio de carácter, para ninguno inadvertido, que más que tal era resultado de una resolución hija de una voluntad inquebrantable y firme.

Melchor esperó con paciencia inquebrantable, y un día fue Manolita la que le recordó su declaración, aceptándola.

Y aquellos hombres de fe inquebrantable acogían como risueña esperanza las ambiguas palabras del banquero, prestándoles esto cierta energía para sobrellevar el golpe.

Sesenta años de honradez inquebrantable, llegar a una edad a que pocos llegan, y todo ¿para qué?

Acordábase del furor inquebrantable y frío de aquella mujercita, que hablaba tranquilamente de la suprema venganza de los caídos, del desquite de largos siglos de opresión.

La previsión, la serenidad, la inquebrantable firmeza, caracteres propios de las organizaciones destinadas al mando de grandes ejércitos, no las tuvieron sino D. Cosme Damián Churruca y D. Dionisio Alcalá Galiano.

Mi propósito era inquebrantable.

De aquella traición acaso nació Fermín a los dos meses de haber unido el buen párroco a Paula y Francisco con lazo inquebrantable.

Sin duda era ley inquebrantable aquel retraimiento, mil veces más severo que el que hubo más tarde en el Paraguay, para evitar que las ciudadanas y los ciudadanos fuesen perturbados y contaminados por extrañas visitas.

Poseía el inquebrantable laconismo popular, que vence al dolor, al hambre, a la muerte y hasta a la dicha.

Al caer Lieja, su fe inquebrantable encontró un nuevo asidero.

Una seda—replicó su amigo con acento de inquebrantable convicción.

Al principio trataron de protegerme, quisieron evitar que me expusiese al peligro; pero, cuando comprendieron que mi resolución era inquebrantable, se dijeron, dándose o no cuenta de la verdad, que el único medio era fiarlo todo a la suerte y dejarme llevar adelante, a mi manera, la lucha mortal emprendida contra Miguel.

Ahórrate reflexiones que serían de todo punto inútiles y no se te ocurra hacer objeción alguna, pues mi resolución es inquebrantable.

¡Qué disparate! No vengo más que a pedirte un favor, y si te cuento esa historia es con el fin de que a la amistad inquebrantable que existe entre nosotros y que debe moverte a prestarme ayuda se sume el deseo de reparar ciertos agravios.

La hermosa y noble faz de Lázaro se iluminó con esa satisfacción intensa que produce la resolución inquebrantable de vencerse a sí mismo por amor al prójimo.

¿Qué iba a hacer Tristán en vista de esta decisión inquebrantable?

Una resolución sombría, inquebrantable, animó sus ojos desde entonces.

Como tenía al servicio de sus resoluciones una voluntad inquebrantable, mantuvo su promesa, y a pesar del bullicio, se engolfó en una conversación técnica con el señor Aubry.

» De pronto se levantó Gasparón, dio dos chupadas al pitillo, y colocándose bajo la débil claridad de la lámpara, para que le leyeran en el rostro lo inquebrantable de la resolución, habló de esta manera: Todo eso es inútil, o es infame.

Era de los hombres que pierden irremediablemente a la infeliz en quien se fijan, cuando no lo evita esa virtud inquebrantable y misteriosa, que halla su voluptuosidad en la resistencia.

desde allí tomé por testigos a la luna, las estrellas y los árboles, de que formaba la inquebrantable resolución de no dejarme tocar más, de no tener miedo de mi tía en adelante, y de emplear todo mi ingenio en desagradarla.

Nada más vulgar y común que el valor necesario para un duelo; pero esa expectativa de todos los instantes, esa sobreexcitación continua de los sentidos, olfateando, como la bestia, un peligro en cada sombra, un enemigo en cada hombre que avanza, requiere una firmeza moral inquebrantable.

Y ahora pueden venir a estrellarse alrededor de mi retiro, como al pie de una roca inquebrantable, todas las tempestades del mundo, y desvanecerse, sin llegar hasta mi corazón, los murmullos insensatos del odio y de las prevenciones.

Mañana, según la costumbre, esa espesa cabellera caerá bajo las tijeras; mañana, el paño y el sayal reemplazarán a esos brillantes tejidos; mañana quedará sometida a un juramento inquebrantable; pero hoy, la costumbre quiere que asista a las vanidades y a las alegrías engañadoras de un mundo que ella no conoce, como para darle un eterno y último adiós.

Estaba casi ciego al entrar en el hospital; parecía idiota, sumido en inquebrantable silencio; Isabella no podía conservarle en su casa, por su estado de inconsciencia.

Y sin que refrenase su dolor la inquebrantable fe religiosa que daba vigor a su alma, la joven condesa, lloró durante meses a su difunta madre sin hallar consuelo, y olvidada casi de cuantos devaneos, ilusiones y esperanzas habían poetizado su solitaria existencia en aquellos últimos tiempos.

Decía esto con decisión inquebrantable.

Lo que más seducía a la señorita de Elorza era la inquebrantable constancia de afectos que los protagonistas de aquellas novelas manifestaban siempre.

El joven escudero, pálido como un muerto, extenuado con el tremendo esfuerzo que acababa de hacer para salvar á su enemigo y con la pérdida de sangre que manchaba su hombro y su frente, probaba sin embargo con su actitud, sus palabras y su acento que lo animaba una resolución inquebrantable.

Continuaba sonriendo dulcemente, pero su voz reveló la firmeza de una voluntad inquebrantable.

Su inquebrantable lealtad me penetró tanto en el alma que cuando fuí a Oviedo y escribí a un amigo que dejaba en Avilés empezaba mi carta: «Mi querido Outugamiz».

Su fe es inquebrantable: ni la menor sombra de duda viene á turbar sus creencias.

Tengo la decisión firme, inquebrantable, de no volver al seminario.

Al cabo de dos años entro de nuevo en Francia, llego á París, y la misma inquebrantable resolución, expresada en la misma forma, suena por todas partes en mis oídos.

Vi la decisión, la inquebrantable voluntad de defenderse hasta morir.

Tiene la gracia, el ingenio, la elegancia, la cultura; tiene, sobre todo, el inquebrantable propósito de hacerse amable.

Ellas, tan comunicativas ordinariamente, permanecían graves y silenciosas; pero en sus ojos, en todo su cuerpo, se leía la inquebrantable decisión de ayudar á sus esposos y hermanos hasta morir.

A pesar de la profunda aversión que me inspiraba no pude menos de admirar su increíble osadía, envidiando al mismo tiempo el perfecto dominio y la confianza inquebrantable que aquel hombre tenía en sí mismo.

Los de un gladiadorrectificó sacudiendo su cabellera con gesto de inquebrantable convicción.

¡Absoluta seguridad!profirió con acento de convicción inquebrantable que en otra ocasión me hubiera hecho sonreir.

La baronesaañadióme dijo, y perdone la inquebrantable sinceridad mía, me dijo que era usted un egoísta y un hombre sin corazón; yo, a pesar de estosonriendo dulcemente y sintiéndose ya superevangélico y supermoralpensé: Mi deber es ir a ver a ese caballero.

Los pueblos como los individuos han de ver ejemplos que seguir en las grandes personalidades y naciones del pasado y del presente; pero teniendo al mismo tiempo la serenidad suficiente para conocer los defectos de sus modelos y ánimo inquebrantable de corregirlos y afrontar la vida con ideales superiores.

El señor Jaime, cambiando de aspecto y recobrando, al parecer, sus perdidas energías, dió á entender con su nueva actitud que alguna resolución inquebrantable le había llevado allí.

Como cabeza de la Comisión de Relaciones extranjeras en el Senado, movido por la inquebrantable resolución de apartar cuanto pudiera traer estorbo á la resolución del espinoso problema de la esclavitud, prestó incalculables servicios, cubriendo con su prestigio parlamentario al ministro Seward, y conjurando todo peligro de ruptura diplomática con el gabinete inglés ó con el Emperador de los franceses.

La Real Audiencia de Guatemala era contraria á los propósitos del protector de los aborígenes, quien con fe inquebrantable en sus propósitos y alentado por su corazón magnánimo, tuvo que hacer viaje á España para abogar por los indios y por la conquista pacífica de las tierras de la Corona.

Al principio, su carácter independiente, inquieto y revoltoso, se sublevó contra aquel régimen de recogimiento que contrastaba con la anterior vida; pero Esteban era inquebrantable en sus resoluciones y consiguió vencer a la pereza y la ignorancia.

Como si instintivamente conociera la insignificancia de unos y la valía de otros, despreciaba a los dos médicos y fijaba su atención en Zarzoso, quien clavaba en él su mirada escrutadora e inquebrantable, que tenía algo de la agudeza y frialdad del estilete anatómico.

Además, puedo acreditar mi adhesión inquebrantable a las instituciones.

Su esquivez inquebrantable con los pantalones, y de la cual no sabemos si se libraban las sotanas, valíale el aprecio de todas sus protectoras, que la tenían en elevado concepto de virtud.

Al padre Palomo le impresionaba algo la inquebrantable fe que demostraba su superior, y le parecía sublime en un hombre tan poderoso aquella obediencia ciega y aquella confianza tan absoluta en todo superior.

¡Nunca, nunca! Vimos en su rostro la firmeza de una inquebrantable resolución.

Habían hablado larga y cariñosamente de la conformidad de pensamientos como base inquebrantable de todo matrimonio pacífico.

Cuando se tienen principios fijos y el inquebrantable propósito de sostenerlos á todo trance, la vida pública es honrosa.

Cuando se tienen principios fijos y el inquebrantable propósito de sostenerlos á todo trance, la vida pública es honrosa.

Inquebrantable en su fe,

Este fué un punto en que ni el mismo doctor Sedeño, con ser le petit Antonelli, pudo hacer variar la inquebrantable resolución del prelado.

Como quien quiere y no quiere la cosa, me informé acerca del importante ramo de comidas, y supe, con amargo desconsuelo, que se observaba el plan americano con inquebrantable rigidez.

El pobre Galiano continuaba dándome pruebas de su inquebrantable amistad; pero me confesó francamente que no había ya esperanza de conseguir nada en las altas esferas.

¿Y á ti qué te cuenta el Señor? Que tengo que ser cura... ¿ves? lo mismo, lo mismito que yo deseaba... y que estudie mucho latín y aprenda pronto todas las cosas... La mente del anciano se inundó, por decirlo así, de un sentido afirmativo, categórico, que excluía hasta la sombra de la duda, estableciendo el orden de ideas firmísimas á que debía responder en el acto la voluntad con decisión inquebrantable.

De esta mancomunidad de intereses y de afectos, nace la íntima cohesión, algo patriarcal, que existe entre todas las jerarquías de un mismo pueblo; cohesión que, no por ser fecunda en ingratitudes, rencillas y disgustos, deja de existir en lo principal, afirmada en el inquebrantable respeto de los de abajo á los de arriba, y en la cordial estimación de éstos á los de abajo.

Sara, llena de una santa indignación, rebosando en generosa ira y animada de esa fe inquebrantable en el verdadero Dios que su amante le había revelado, no pudo contenerse á la vista de aquel espectáculo, y rompiendo por entre la maleza que la ocultaba, presentóse de improviso en el dintel del templo.

algunos pasos más y lo veréisrespondió el alcaide; pues, una vez cumplida su promesa y siendo la que le habían empeñado palabra de rey, que al menos en estas historias tiene fama de inquebrantable, por tal podemos considerarle desde aquel punto.

Pero al momento Paredes se rehizo y su reacción tuvo la violencia de una fe inquebrantable.

Amadis es el prototipo del amor delicado, firmísimo e inquebrantable de un caballero por su dama.

No, señor; ya sé que entre caballeros la palabra es inquebrantable; pero tratándose de negocios, ya es distinto; creo que está V.

El príncipe, que creía su honor comprometido en la empresa, fue inquebrantable en su resolución, y después de chancearse y de tildar de quiméricos sus temores, se subió sobre su caballo y partió.

Don Felipe, que en aquel instante hacía uso de la palabra, parecía estar un tanto alegre y sostenía con inquebrantable pertinacia una condición que quería imponer a sus dos interlocutores y éstos no querían aceptar en modo alguno.

Es inútil el plazo; desde ahora le digo a V. que mi resolución es inquebrantable y que no conseguirá lo que se propone sino quitándome la vida.

Los temblores del labio inferior indicaban la resolución inquebrantable, que convertiría en realidad aquel propósito, desafiando todos los peligros.

Asimismo profesaba al joven rey un afecto profundo y una lealtad inquebrantable.

las cartas, aumentando el quejumbroso desconsuelo de ellas conforme la mudez del confesor permanecía inquebrantable.

El tío Paloma se burlaba de él; su hijo le ayudaba de vez en cuando para declararse cansado á los pocos días, y el tío Tono, con una fe inquebrantable, seguía adelante, auxiliado únicamente por la Borda, una pobrecilla que su difunta mujer sacó de los expósitos, tímida con todos y tenaz para el trabajo lo mismo que él.

Su padre, aquel héroe tenaz de la tierra, era inquebrantable en sus resoluciones.

Al mismo tiempo, la voluntad colectiva de España, con rara e inconcebible unanimidad, adoptó sumariamente, radicalmente, la inquebrantable resolución de no volver a entrar en bélicas empresas.

Fe en el hombre, fe ciega, fe inquebrantable.

Aquella fué una lucha tantalizadora contra el impasible é inquebrantable Juárez.

¿Quién vió reunidas nunca tantas luces naturales, tanta fuerza física, tanta agilidad y tan inquebrantable perseverancia?

que aquella mujer fuerte, inquebrantable, lejos de hacer el menor movimiento para apartarse de mí, me devolvía la afectuosa demostración.

Hurtado le comparaba a esos insectos activos que van dando vueltas a un camino circular con una decisión inquebrantable e inútil.

La ciudad de comerciantes y labradores, que había estudiado de cerca, contemplando con desprecio su opulenta molicie, amenazaba acabar con su buena suerte; y el caudillo, viéndola inquebrantable y pensando en sus enemigos de Cartago, en la cólera de Roma y en que el tiempo transcurría sin conseguir ningún avance, experimentaba cierta ansiedad.

á colocarse de pie en la brecha; y este espacio abierto, ancha herida que rasgaba el cinturón de piedra de la ciudad, quedó cubierto por una muchedumbre abigarrada que blandía sus armas formando una masa sólida é inquebrantable.

Cuando todos los hombres de ciencia, fruncían el entrecejo, y los ricos negaban su apoyo, la inquebrantable fe de una mujerayudada por la Iglesiasalvó la Historia.

Me respondió sobre ciertos puntos de una manera tan exacta, que me quedé asombrado; a pesar de esto, sus declaraciones no lograron destruir mi incredulidad, y me quedé tan inquebrantable como una roca.

Los sentimientos de lealtad y adhesión inquebrantable que esta Junta le profesa, sírvase admitirlos tal cual son, sinceros y nobles; y Dios conserve la preciosa vida de V. E. I. para gloria del mundo católico, rogándole se digne enviar á nosotros su bendición apostólica, y á los que ansiosos de ella y acobijados en esta Santa Casa y en la gloriosa enseña del Crucificado, reverentes con nosotros, besan su anillo pastoral.

Los quehaceres domésticos, las obras de caridad, el recuerdo de su madre, su fe inquebrantable, la oración fervorosa... todo era poco para fortalecerla y alentarla en la tremenda lucha en que la empeñaba la rigidez de su conciencia.

Pajares se sentó en una butaca y atrajo a Rosina a que se le sentara sobre las piernas, y en teniéndola sobre sí la cercó con los brazos, enjutos y nerviosos, que Rosina sentía a través del vestido como un aro de hierro inquebrantable.

En el fondo sospecha que el hombre sincero es fuerte é individualista, fincando en ello su altivez inquebrantable: su contradición con la hipocresía es una actitud de resistencia al mal que le acosa por todas partes.

Ignora la gratitud,virtud de elegidos,esa inquebrantable cadena remachada para siempre en los corazones sensibles por los que saben dar á tiempo y cerrando los ojos.

Los guías del pueblo tratan, sobre todo, de inculcarle la idea de que la virtud consiste en una adhesion fanática á determinadas instituciones religiosas, y para ello se valen de un ciclo de leyendas destinadas á presentar modelos de inquebrantable firmeza, tales como Daniel y sus compañeros, la madre de los Macabeos y sus siete hijos, y la novela del Hipódromo de Alejandría.

Y en verdad que los Hados, o hablando cristianamente, la Providencia Divina, no le favorecieron en aquel viaje, sin duda en castigo de su indisciplina, porque antes de llegar a Alcobendas, una de las caballerías (dicen las historias que fue la Gallarda) dio a conocer su inquebrantable resolución de no seguir tirando del coche, por piques sin duda y rozamientos con el mayoral.

Las lecciones continuaban con inquebrantable tesón, aunque sin mayor éxito.

Nunca consintió su inquebrantable orgullo en participar sus proyectos a nadie.

Mas el hombre de espíritu sereno y de conciencia inquebrantable (roca donde se estrella, sin mancharla, el cieno) la horrible sien del ídolo destoca, y con acento de anatema inflama tal vez en noble ardor la turba loca.